La cavidad oral y sus estructuras adyacentes participan en funciones básicas para el ser humano, como la capacidad de hablar, sonreír, saborear, masticar, deglutir y transmitir emociones. Estas acciones, apuntan a un complejo diseño que permite la funcionalidad de estos componentes anatómicos que forman parte del aparato estomatognático y complejo craneofacial, donde un diseñador inteligente tuvo que haber intervenido.
Impartido por el Dr. José Luis Jiménez, Presidente del Comité de Investigación Institucional en la Universidad de Montemorelos.
