Cuando el ser humano levanta sus ojos al cielo en una noche estrellada puede disfrutar de un gran número de estrellas. Si ahora utiliza un telescopio como el James Webb se dará cuenta que lo que al principio vio con sus ojos es apenas una muestra muy pequeña de todo lo que hay en realidad, un universo tamaño Dios.
Impartido por el Ing. Ángel Racancoj, Coordinador de Dpto. de Matemáticas del Colegio Adventista Moisés Tahay y catedrático en la facultad de Ingeniería e Informática de la Universidad del Valle de Guatemala.
